Un instalador es aquella persona que o bien debido a los estudios realizados o bien debido a sus años de experiencia, está capacitado para realizar instalaciones.

Sin embargo, para poder ejercer como instalador tiene que estar inscrito en el registro industrial correspondiente de su comunidad autónoma para poder realizar instalaciones legalmente.

Casos como este son muy típicos y pasan cada día en nuestro país. Además es normal que si tu amigo se ha formado en los campos que indicas, ¿por qué no te va a poder hacer la instalación de tu casa si tiene los conocimientos adecuados para ello?

El único inconveniente es que tu instalación al no haber sido realizada por un instalador autorizado no podrás legalizarla y ante cualquier problema o defecto de la misma las compañías tanto suministradoras como de seguros, se lavarán las manos, haciéndote a ti, como titular del suministro, responsable último.

Mientras que no haya ningún imprevisto no pasará nada, pero si tienes una inspección lo más probable es que se te interponga una sanción y si se ha producido algún defecto en tu instalación que haya dañado alguna parte de la misma o a alguna máquina o aparato, las compañías tanto suministradoras como de seguros se lavarán las manos, haciéndote a ti responsable último.
No tiene porque. Si en su día tu instalación requirió de un proyecto y la modificación que has realizado no excede en un 50 % de la potencia contratada, no será necesario.

Si por el contrario excede de un 50 % llegando así a la potencia a partir de la cual es necesaria la intervención de un técnico competente, sí que será necesario que realices un proyecto para poder legalizar la instalación.

Si, puesto que un restaurante está englobado dentro de los locales de pública concurrencia, independientemente de la potencia que queramos instalar.
Antes de saber si será necesario un proyecto de clima para tu negocio, lo primero que hay que hacer es un estudio de tus necesidades. Con dicho estudio y junto a las características de tu local ya podemos realizar el cálculo de las cargas térmicas que intervendrán en el local.

El cálculo de estas cargas nos dará la potencia térmica a instalar. Si esta potencia es inferior a los 70 kW no será necesaria la realización de un proyecto de ingeniería, mientras que si por el contrario superamos los 70 kW sí que requeriremos la intervención de un ingeniero.

Es un sistema de reciente incorporación en nuestro país pero que lleva funcionando desde hace años en países como Holanda o Italia con resultados satisfactorios, además de con todos los grados de seguridad que requieren las instalaciones de gas.

Hemos de saber que cualquier sistema de nueva implantación en el campo de las instalaciones ha sido sometido previamente a su lanzamiento al mercado a exigentes y duras pruebas de seguridad, obteniendo los certificados correspondientes.

No obstante, en RIS instalaciones  seguiremos utilizando diversos materiales de instalación, como el cobre por ejemplo, para aquellos casos en los que el cliente así lo desee o que por requerimientos de la misma instalación así sea necesario.